8/19/2011

Lección 4 para ser diva



La lucha por el reflector se da obvia o sutilmente. De hecho, el segundo día de grabación, hubo cambio de luces en el estudio y Martha Debayle me comentó que se debía a que tanto ella como yo nos veíamos muy mal con la iluminación de la jornada anterior. “Se nos veían unas líneas de expresión horribles”, me dijo la famosa conductora. Yo, agradecida por hacerse cargo de mis arrugas, sentí que también se me fruncía el corazón. Tan cómoda que estoy yo en mi revista, pensé, en donde puedo elegir la foto de la carta editorial y pedir que me difuminen las patas de gallo y demás rastros de que he gesticulado a través de la vida… Ahora estoy a la merced de los productores del programa quienes se desviven por Martha y van dosificando su atención hacia nosotras las “divas.”
El mejor ejemplo del favoritismo es lo que pasó hoy. Resulta que en el foro nos tienen que poner ventiladores portátiles a nosotras: Martha y las jueces. Pero en un momento dado el ventilador que estaba frente a Martha fue desconectado por alguien sin querer. El floor manager (así se dice al gerente del foro) dijo en estado de pánico: “¿Quién quitó el ventilador de Martha?”, y ordenó: “Traigan ése.” Sólo que ése era el mío. Y como ya llevo cuatro días aprendiendo el oficio de diva, pues no me dejé. Tuve que decirle: “¿Y por qué me vas a quitar el mío?” El hombre palideció, hizo como que quería sonreír y se fue a conectar personalmente el ventilador de la diva mayor, con la cola entre las patas.
En el último segmento del segundo programa que grabamos hoy, Marcello Coltro me había pedido que participara más. Creo que luzco un poco tímida junto a mis experimentadas compañeras. Total que al final de la grabación, el director pidió que se grabaran las reacciones de las jueces durante las eliminatorias. Empezaron conmigo y el mismísimo Marcello me fue dirigiendo. Al terminar se apagaron las luces y se dio por terminado el trabajo. Entonces Rebeca Rincón y Lucy Pereda brincaron. ¿Cómo? ¿No las grabarían a ellas también? No.
Ya en la cena, Rebeca, con su característica simpatía parodiaba la escena. Ella imitaba a Marcello dirigiéndome mientras mi expresión permanecía un tanto… ¿inexpresiva? Pero el chiste era que después simulaba los gestos exagerados y hasta caricaturescos que hacían Lucy y ella ante las mismas indicaciones. Después la broma se fue prolongando al decir que, en los ensayos del guión, a mí me asignaban los parlamentos delicados (e imitaba mi voz como si fuera yo una dulzura) y después contrastaba con los que a ella le marcaban (rudos y demoledores).
Me alegra estar junto a una campeona como Rebeca. Me ha dado lecciones y consejos formidables. En verdad que merece su fama y su prestigio. Ahora sé que no sólo hay que defender el aire frío de un ventilador. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Querida Lucy, tus lecciones para ser diva han sido sumamente ilustrativas !!!! En las fotos que has subido te ves mas alla de lo guapa!!! Espero te estes divirtiendo !!! Te mando besos !!!